un viejo quántum fuera del tiempo

En una ocasión un brujo me retó a demostrar quién era más poderoso de los dos, si yó, un demonio muy experimentado, o él, un brujo ya en decadencia. Burlonamente consentí y le pregunté en qué iba a consistir dicha prueba. Él se dedicó por unos instantes a meditar y tras ello, con una ligerísima sonrisa en sus labios me propuso lo siguiente: Si como sabes, los humanos son tan débiles, te propongo que tu dejes de hacer el trabajo fácil e intentes tentar a tres personas para que hagan elecciones correctas. Yo estaré a tu lado y mi trabajo consistirá en lo que habitualmente haces tú, es decir, tentarlos para las malas inclinaciones.
Dudé, porque ya conozco bien a los hombres, pero creí que mi fuerza de convicción podría valer igualmente para convencer a quien fuera menester. Y también mi soberbia me pudo más. Así que le dije que adelante. Elegimos cada cual uno y el tercero lo hicimos de mutuo acuerdo.
Yo elegí a una mujer relativamente joven, viuda, esclavizada al trabajo y con cinco hijos pequeños. El brujo escogió a un tipo pendenciero que disfrutaba con cada tropelía que cometía. Y para el tercero decidimos pillar a un científico que se estrujaba los sesos y capaz de cualkier cosa con tal de encontrar la clave de un problema que le daría muchos honores en caso de resolverlo.
La cuestión es que el brujo me embaucó de tal modo en dicha labor que acabé esforzándome al máximo para ganarle la partida. Por supuesto que la prueba en los tres casos la gané, y aquellas personas no solo rechazaron las tentaciones que les mostró el brujo sino que además las volví mejores. Orgulloso me puse delante de él y así se lo hice saber, dando por terminado el reto y convencido de haberle ganado.
Pero el viejo brujo muy contento me miró a los ojos y me hizo una aclaración: demonio, tú has ganado el reto pero yo he podido contigo, haciendo que tu alma por un tiempo fuese lo que de habitual soy. En cambio yo he realizado muy mal tu papel, porque no me has podido cambiar ni por un instante.

Sí, ese brujo decadente…pudo con la inclinación de mi alma y ahora soy su más humilde servidor….

Por Visitologus

Las moléculas de mi entidad consciencial trasvasan los espacios vacios inexistentes para convertirlos en mutaciones temporales del actual presente y su futuro correspondiente, donde se combinan estados conceptuales informáticos con ambivalentes e insipientes caudales de estructuralidad quántica....... Yo y Tu somos "NOSOTROS en el FUTURO".