Objetividad transitoria y Subjetividad absoluta

La objetividad es la gris sustancia tanteando el exterior a ciegas por un camino en el que se organizan esquemas con formas, colores y apariencias en una tumultuosa escenificación procesional de supuestas congruencias creativas.
Pero toda objetividad transitoria que lleve una marca mental que intente concebirse desde lo absoluto, hasta ser persuadida por el resto de transitoriedades en proceso de evolución, confluirá siempre en un mar repleto de irreales caricaturas estructurales emitiendo convulsas abstracciones de sí misma.
Esta resonante ambliopía conlleva un estímulo adiccional por falta de sabor emocional inmediato soliendo enmarcarse en un conjunto de lo más elocuente: la subjetividad.
Como la subjetividad absoluta se compone de una infinidad de objetividades transitorias, hacer una presentación consecuente que remarque su consistencia quasi real es absurdo.
Tras cada objetividad transitoria siguen miles de puntos suspensivos hacia otras objetividades transitorias con otros miles de puntos suspensivos que conformarán una subjetividad absoluta bajo la inexistente objetividad; Y así hasta el infinito donde nada hay dentro de ese paréntesis mental de miles y miles de puntos suspensivos.

Por Visitologus

Las moléculas de mi entidad consciencial trasvasan los espacios vacios inexistentes para convertirlos en mutaciones temporales del actual presente y su futuro correspondiente, donde se combinan estados conceptuales informáticos con ambivalentes e insipientes caudales de estructuralidad quántica....... Yo y Tu somos "NOSOTROS en el FUTURO".